No sólo de literatura se nutre el aficionado a la novela negra… últimamente hay muchas y muy buenas series, y algunas de ellas nos cuentan historias relacionadas con el tema de este blog.
Hoy quiero poneros un par de ejemplos.
Comenzamos con Dexter, la famosa serie de un forense especialista en sangre que por las noches se convierte en un asesino en serie con una misión: acabar con los criminales que han conseguido evadir a la justicia o a los que el sistema ha dejado escapar. ¡Puro material de novela negra! No en vano la serie (que ya tiene tres temporadas) está basada en unas novelas del escritor estadounidense Jeff Lindsay. Los créditos de inicio de esta serie son una gozada.
Castle es una serie nueva que pese a tener un argumento sencillo y mil veces visto y no ser nada espectacular, te hace pasar un buen rato. Richard Castle es un escritor de novelas de misterio que descubre que un asesino está copiando los asesinatos de sus novelas. Castle decide unirse a la policía asignada al caso para descubrir quién es el culpable y por qué ha elegido precisamente sus novelas como inspiración. Recuerda un poco a Se ha escrito un crimen. No he logrado encontrar la cabecera, seguiré buscando, pero de momento aquí os dejo la promo del primer capítulo, en inglés.
Adrian Monk es un expolicía con un transtorno obsesivo compulsivo que ha dejado el cuerpo y ahora trabaja como detective. Su personalidad y sus extravagantes métodos para resolver los casos son lo más interesante de esta serie que lleva su nombre, Monk. La cabecera tiene un par de versiones, pero a mí me hace especialmente gracia esta:
Y para terminar, producto patrio y nostálgico: la intro de la serie de Petra Delicado, con Ana Belén y Santiago Segura.




